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Esta es la última foto antes del asesinato del policía Rogelio Souza en el camión de reparto de bebidas,Souza estaba con una sonrisa en el dia de su cumpleaños y al costado a su compañero de trabajo el hombre que entregó el robo

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Esta es la última foto del policía Rogelio Souza al que se ve con una sonrisa en el dia de su cumpleaños en el camión de reparto de bebidas y al costado  a su compañero de trabajo el hombre que entregó el robo,se trata de uno de los cuatro enviados a prisión por la rapiña seguida de homicidio.

El compañero de Souza había acordado con la banda que iba a recibir entre 30.000 y 50.000 pesos a cambio de la entrega del camión.

El joven fallecido trabajaba en el Departamento de Información Táctica de la Policía de Canelones. En su tiempo libre trabajaba como repartidor.

El fiscal Juan Gómez así presentó el pedido de formalización , en los días previos al 5 de junio de 2019, los imputados F.R., L.V. y V.R. -quien se
desempeña como repartidor de un reparto de bebidas alcohólicas en el camión MERCEDES BENZ matrícula XXX XXXX- se concertaron para atracar el vehículo en el que
éste último trabajaba.
En cumplimiento de tal concierto, el día 4 de junio próximo pasado, incluyeron en el plan, al
co­imputado C.B.G., a quien le encomendaron que llevará al lugar del atraco en la calle Justus
Von Liebig, frente a un comercio, un marrón con el que pensaban romper el cofre de seguridad
existente en el vehículo.
Igualmente acordaron que F.R. y L.V., concurrirían en moto al mencionado lugar, vistiendo
camperas con la inscripción “Policía”, mientras que B. llevaría el marrón caminando, extremos
ambos observados por los testigos que deponen en la investigación. V., por su parte, afirma
que la moto y el marrón fueron aportados por los copartícipes mientras que él proveyó de dos
camperas, una con inscripción “Bomberos” y otra con inscripción “Policía” que refiere pertenecían
a su padre.
Fue así como, próximo a la hora 13.20 del 5 de junio de 2019, se puso en práctica el mencionado
acuerdo, reduciendo F.R. y L.V. a los empleados H.B., y R.G., y simulando hacerlo respecto de V.,
a quien bajaron del camión, previo de retirarlo desde cerca del comercio y le entregaron el marrón
tal como habían planeado, para que intentara romper el cofre de seguridad existente en la cabina.
A su vez, y empleando las armas -una pistola marca Glock calibre 9mm n.º xxxxx y una
pistola marca Browning que fueron incautadas con cuatro cargadores y múltiples municiones en
el domicilio de J.L.V. junto a un rifle marca Mahely modelo ST-70 n.0 xxxxx- dispararon
contra R.S. de 27 años de edad, que ese día cumplía años, que permanecía en la cabina del
vehículo. Por la pericia de la Policía Científica se determinó que los disparos mortales fueron
realizados por las dos primeras armas individualizadas, de las que se encontraron vainas a
ambos lados del camión.
Las heridas recibidas por S. le causaron la muerte, a pesar de haber sido trasladado a un centro
asistencial cercano. Los disparos fueron efectuados por P.F. y J.L.V. El protocolo de autopsia de
la víctima R.S., informó que presentaba 6 orificios de entrada en distintas partes del cuerpo,
recuperándose de éste tres de los proyectiles y concluyendo la forense actuante (Dra. J.C.), que la
causa de la muerte fue la exanguinación, sección de aorta toráxica por proyectil de arma de fuego.
Debe señalarse que el resultado habido por los delincuentes, fue el dinero que llevaba el chofer
(aproximadamente$ 5.000), una mochila, el carnet policial de R.S. (n.º xxxx), la pistola de
reglamento de la víctima y un celular que pertenecía a V.R. y que en el día de hoy le fuera
ocupado en su domicilio junto a dos camperas con la inscripción de “Policía” y “Bomberos”,
con rastros de una caída, compatible con la que señalan los testigos presenciales del suceso, sufrió
uno de los delincuentes.
En la vivienda que ocupaba J.L.V., fueron ocupadas sustancias que reaccionaron positivo al
clorhidrato de cocaína y marihuana, que fueron analizadas y pesadas en la prueba de campo
realizada en la Fiscalía en presencia de la Defensa del imputado (se trataba de 7, 73 gramos de
sustancia blanca reactiva a la presencia de cocaína y 9,80 gramos reactivo a la marihuana, que
el imputado refiere tenerlas en depósito para una persona que no individualiza). Conforme a la
admisión de B., el acuerdo implicaba la entrega de $50.000 a V. si en el cofre se hallaran
más de $ 300.000 y en caso contrario, si la cifra fuera menor, la suma de $ 30.000 y el resto
repartido en partes iguales entre los otros partícipes.
II) DERECHO
Conforme a los hechos historiados, los imputados deben responder como autores penalmente
responsables de un delito de homicidio muy especialmente agravado, agravado genéricamente por
la pluriparticipación y por el uso de arma de fuego (art. 1,3,60,312 nral. 4 , 59, 46 nral del C.P.P y
art. 141 de la L 17.296). Se trata de menores relativos, salvo en el caso de A.V.R., de 31 años.
A su vez, y en régimen de reiteración real, debe imputarse a L.V., la comisión de un delito de
tráfico interno de armas, artículo 98 de la ley n
ª 19247 y violación del art. 31 del D.L 14294, y
complementarias y concordantes, en la modalidad de depósito.
III) EVIDENCIAS
La Fiscalía respalda su imputación en las siguientes evidencias.
– Declaraciones de H.A.B., R.G.V., F.B., R.R.
– Declaraciones de dos testigos de identidad reservada.
– Protocolo de autopsia firmado por la Dra. C.
– Informes de la Policía Científica respecto del relevamiento de la escena del hecho.
– Declaraciones de los imputados tomadas en presencia de sus Defensas.
– Armas y camperas incautadas.
– Acta de prueba de campo.
IV) PETITORIO
En base a las disposiciones citadas y a lo previsto en los artículos 256 y siguientes del C.P.P, al Sr.
Juez pide:
I.- que se formalice la investigación contra P.G.F.R., C.N.B.G., A.A.V.R. y J.L.V.,
imputándoseles un delito de homicidio muy especialmente agravado y a L.V. además, un delito
por violación al art. 31 del DL 14294 y sus modificativas y por un delito de tráfico interno de
armas de fuego en reiteración real, comunicándose a la Jefatura de Montevideo, y al ITF.
II.- Que se disponga la remisión de las sustancias estupefacientes ocupadas al Laboratorio de
Química y Toxicología del P.J para su análisis y ulterior destrucción.
III.- Que se disponga la libertad, por ahora y sin perjuicio de A.A.L.V.
IV.- Que se impongan a todos los imputados, la medida de prisión preventiva en base al peligro de
fuga que se deduce fácilmente del guarismo de pena que recaerá en juicio atendiendo a la
naturaleza del hecho incriminado. Por las características de la ejecución que lo ingresan en una de
las figuras calificadas, los testimonios recabados que informan que al menos tres de los partícipes se
dedican únicamente a cometer delitos sin otra fuente de ingresos que genere su arraigo, no es
razonable suponer que permanecerán en sus domicilios a la espera del dictado de una sentencia.
Desde luego, en caso de fuga, augurio de razonable certeza, se frustraría el proceso que acaba de
iniciarse con esta formalización.
En el caso de V., la gravedad de su conducta de entregar un asalto que le costó la vida a un
compañero de labor, inhibe de cualquier otro comentario al respecto.
P or lo demás, siendo los imputados vecinos de la zona en que se produjo el hecho, también puede
suponerse que intentarán obstaculizar la tarea de investigación de la policía, en la búsqueda de otros
testigos del hecho y el hallazgo de la moto y el marrón aún no ubicados, con lo que surge otra
razón que justifica la sujeción física impetrada por el término de 180 días conforme a lo previsto en
los art. 224-226 del C.P.P.

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