MSP EN ALERTA ANTE 2 CASOS DE SARAMPIÓN

SARAMPION

El MSP confirmó que una madre y su bebé de 11 fueron contagiados de sarampión. El contagio se produjo por el contacto de estas 2 personas con una mujer que llegó desde Argentina a comienzos de febrero. La visitante, que tenía sarampión, convivió con la mamá  y su bebé.

PUBLICIDAD COMERO CORRALITO

PUBLICIDAD CLINICA CAPILAR 1

El Sarampión es una enfermedad infecciosa y contagiosa, causada por un virus, que se caracteriza por la aparición de pequeñas manchas rojas en la piel, fiebre alta y síntomas catarrales; generalmente, se padece durante la infancia.

El MSP recomienda vacunar a los mayores de 15 meses, y a los nacidos después de 1967, con  la vacuna SRP (Sarampión, Rubeola y Paperas). Deben administrarse 2 dosis, a los 12 y a los 15 meses de edad. Si al niño le fue administrada 1 sola dosis, se le puede administrar la segunda en cualquier momento, si pasó un mes de la primera dosis. A los lactantes de 6 a 12 meses que hayan viajado al exterior o estado en contacto con personas infectadas, se les debe adelantar la primera dosis.

PUBLICIDAD ELEGI COMERO B

PUBLICIDAD CLINICA CAPILAR 2

publicidad campelir

PUBLICIDAD HR AUDIOVISUALES

Los menores de 6 meses y las embarazadas con alergia al huevo, no pueden ser vacunados. Todos los puestos vacunatorios del MSP cuentan con la vacuna.

Datos y cifras

  • El sarampión es una de las principales causas de muerte entre los niños pequeños, a pesar de que hay una vacuna segura y eficaz para prevenirlo.
  • En 2016, hubo 89 780 muertes por sarampión en todo el mundo. Se trata de la primera vez en que el número de muertes por sarampión es inferior a los 100 000 por año.
  • La vacunación contra el sarampión ha reducido la mortalidad mundial por esta causa en un 84% entre 2000 y 2016.
  • En 2016, aproximadamente un 85% de la población infantil mundial recibió a través de los servicios de salud habituales una dosis de vacuna contra el sarampión antes de cumplir un año de vida. En 2000, ese porcentaje fue del 72%.
  • Se estima que entre 2000 y 2016, la vacuna contra el sarampión evitó unos 20,4 millones de muertes, lo que la convierte en una de las mejores inversiones en salud pública.

El sarampión es una enfermedad muy contagiosa y grave causada por un virus. Antes de que la vacuna se introdujera en 1963 y se generalizara su uso, cada 2-3 años se registraban importantes epidemias de sarampión que llegaban a causar cerca de 2,6 millones de muertes al año.

A nivel mundial sigue siendo una de las principales causas de muerte en niños pequeños, a pesar de que existe una vacuna segura y eficaz. Se calcula que en 2016 murieron 89.780 personas por esta causa, la mayoría de ellas menores de 5 años.

El sarampión es causado por un virus de la familia de los paramixovirus y normalmente se suele transmitir a través del contacto directo y del aire. El virus infecta el tracto respiratorio y se extiende al resto del organismo. Se trata de una enfermedad humana que no afecta a los animales.

La intensificación de las actividades de vacunación ha influido de forma decisiva en la reducción de las muertes por sarampión. Se estima que entre 2000 y 2016 la vacuna contra el sarampión evitó 20,4 millones de muertes. A nivel mundial, las defunciones por sarampión han descendido un 84%, pasando de 550 100 en 20001 a 89 780 en 2016.