Fiscalía solicitó a la Justicia la condena de 2 oficiales de policía por la muerte de un recluso ocurrida en 2018.

PENAL DE LIBERTAD

Fiscalía solicitó a la Justicia la condena de 2 oficiales de policía por la muerte de un recluso ocurrida en 2018.

La Fiscalía Letrada Departamental de Libertad de 1° turno, representada por la fiscal adscripta Sonia Pritsch, solicitó a la Justicia la condena de dos oficiales de policía por la muerte de un recluso ocurrida el 9 de octubre de 2018 en el Instituto Nacional de Rehabilitación Nº 3 (Penal de Libertad).

En efecto, la fiscal Pritsch solicitó a la Justicia que condene a 8 años de penitenciaría a R.C.F.L. como coautor penalmente responsable de un delito de homicidio a título de dolo eventual, en la modalidad de comisión por omisión en reiteración real con un delito de abuso de autoridad contra personas privadas de libertad en concurrencia formal con un delito de omisión de asistencia en calidad de autor. Asimismo, pidió la condena de J.R.B.P. como autor penalmente responsable de un delito de abuso de autoridad contra personas privadas de libertad, en concurrencia formal con un delito de omisión de asistencia en calidad de autor a cumplir la pena de veintitrés meses de prisión.

publicidad Comero

CLINICA CAPILAR DR. LUIS PALMARINO

PUBLICIDAD HR AUDIOVISUALES

ODONTOLOGIA INTEGRAL DRA. EMMILY LONG

 

Ese día se generaron serios disturbios en un sector del Penal de Libertad, lo que ameritó la intervención de la guardia. Una vez finalizado el operativo resultaron lesionadas varias personas privadas de libertad y el interno de iniciales C.A.N.S. falleció como consecuencias de un disparo de arma de fuego.

Sostiene la Fiscalía que una vez finalizados los disturbios, cuando los internos comunicaron que querían entregarse, el Jefe del Operativo les ordenó a aquellos que estuvieran dispuestos a rendirse que “se acercaran de a uno, sin los colchones y con los brazos en alto”.

El primer interno que se entregó y se acercó hacia el lugar donde estaba apostada la guardia y los escopeteros en la forma como se lo habían ordenado, fue C.A.N.S.. Le solicitaron que se tirara al piso y cuando se estaba arrodillando, la guardia le disparó.

Desde ese momento, quedó tendido en el piso, se retorcía y gritaba que “le habían tirado con balas de verdad”, según surge de los relatos de múltiples testimonios de sus compañeros. Algunos internos intentaron acercarse para ayudarlo pero no lo lograron porque fueron repelidos por la guardia mediante disparos.

En sede de Fiscalía todos los funcionarios policiales que intervinieron en los incidentes, debidamente asistidos por la defensa, declararon que no recordaban haber visto ningún interno caído ni herido sobre la planchada junto a la puerta reja contigua al lugar donde se encontraba apostada toda la guardia.

Asimismo manifestaron desconocer si se había trasladado alguna persona privada de libertad a los calabozos ubicados en la planta baja del edificio. Refirieron que se enteraron que C.A.N.S. había fallecido porque la Doctora del Centro Médico del I.N.R. Nº 3 les informó sobre el deceso del mencionado interno.

Sin embargo, del registro fílmico realizado el 9 de octubre del 2018 por funcionario del Grupo C.E.O.P., se visualiza cuando el Sub-Oficial Mayor V. observó que N.S. permanecía tirado en el piso de la planchada contra la puerta de la reja contigua al lugar donde estaba apostada la guardia. También se percató que el interno estaba herido y se estaba desangrando y así se lo comunicó al Jefe del Operativo Crio. F. Mientras éste permaneció impertérrito el interno yacía en el piso, se estaba desangrando, se retorcía en señal de dolor y se revolcaba sobre sí mismo en la planchada.

El interno permaneció en esa situación durante varios minutos -gravemente herido, desangrándose, sin ofrecer resistencia, tendido en el piso de la planchada- al lado de la puerta reja donde se encontraba instalada la Guardia y no se visualiza que pudiera incorporarse por sus propios medios. Posteriormente el Comisario F., le ordena al Sub-oficial Mayor V., que lo retiren y éste a su vez, le solicita a un subalterno apodado C. que lo lleve a la enfermería.

Cuando N. es retirado de la planchada es “arrastrado y pisoteado” por los funcionarios policiales B. y F., al tiempo que le decían: “caminá muchacho”.

En el lugar donde estaba caído el mencionado interno, quedo un lago de sangre conforme se visualiza en la filmación.

Dado el estado de salud crítico en que se encontraba el mencionado interno, según se puede apreciar del registro fílmico, la Fiscalía no advierte el motivo por el cual no fue retirado inmediatamente de la planchada, por qué no fue llevado con premura al Centro Médico para ser asistido y en su lugar, lo trasladaron y depositaron por espacio de más de dos horas en un calabozo de la planta baja del Centro Penitenciario.

publicidad Comero

CLINICA CAPILAR DR. LUIS PALMARINO

Respecto de la guardia, cabe acotar que en esas circunstancias no corría ningún peligro la integridad física de los funcionarios policiales, si hubieran retirado inmediatamente a N.S. del lugar donde yacía en la planchada pues las restantes personas se encontraban concentrados desde la mitad de la planchada hacia atrás, o sea a una distancia mayor a 40 metros del lugar donde había caído el interno y estaba apostada la guardia.

Las suplicas de N.S. solicitando asistencia médica fueron escuchadas por todos los funcionarios policiales de la guardia que intervinieron en los operativos pues la revuelta ya había culminado y estaban todos en el hall de la planta baja del celdario como se aprecia en la filmación.

El resto de los internos se fueron entregando de a uno y con los brazos en alto, se los trasladó a la planta baja, fueron precintados, permaneciendo aproximadamente media hora en la escalera, con escasa vestimenta. Posteriormente fueron llevados al Servicio de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad de ASSE, para la constatación de lesiones.

Algunos de los compañeros de N.S. solicitaron que este fuera el primero en recibir asistencia médica, sin embargo fue el último.