Dos personas, una de las cuales tiene 80 años, fueron condenadas y enviadas a prisión por abuso sexual, entre otros delitos. Los abusos ocurrían en una guardería clandestina.

 

Dos personas, una de las cuales tiene 80 años, fueron condenadas y enviadas a prisión por abuso sexual, entre otros delitos. Los abusos ocurrían en una guardería clandestina.

La Fiscalía Penal de Montevideo de Delitos Sexuales, Violencia Doméstica y Violencia Basada en Género de 4° turno  a cargo de la Dra. Sylvia Lovesio, obtuvo la condena de R.R.L., como autor penalmente responsable de reiterados delitos de atentado violento al pudor en reiteración real con reiterados delitos de abuso sexual especialmente agravados, a la pena de 5 años de penitenciaria, a cumplirse: 3 años de prisión efectiva y 2 años en régimen de libertad vigilada intensiva, de conformidad al artículo 4, 9 literales A), B) y D), artículo 10 literales B), C) y D); y de L.B.C.F., como autora penalmente responsable de un delito de abuso de la inferioridad psicológica de los menores e incapaces en régimen de reiteración real con un delito de violencia privada, a la pena de 3 años de penitenciaría, a cumplirse 1 año y seis meses de prisión efectiva y 1 año y seis meses en régimen de libertad vigilada, de conformidad al artículo 9, literales A, B, C y D de la ley 19.446.

En noviembre de 2019 se presentó denuncia de las madres de las victimas menores de edad. Se denunciaron abusos, amenazas, violencia física, psicológica y emocional que recibían sus hijos mientras concurrían a la casa de los imputados, que funcionaba como guardería clandestina. Algunos niños iban en el horario de la mañana, otros en la tarde o permanecían la jornada completa; incluso algunos se quedaban a dormir en distintas oportunidades.

La situación fue develada por uno de los niños a su maestra (quien ya había advertido cambios en su comportamiento) y procedió de acuerdo al protocolo establecido en primaria. El niño tenía miedo que matara a sus compañeras de la guardería, mostrando su preocupación por ellas y por otra de las víctimas que no habla ni puede expresarse por padecer síndrome de down, que era maltratado físicamente.

La imputada C. se dedica a cuidar niños desde hace muchos años, llegando a cuidar hasta 15 niños, incluso bebes. En la actualidad tenía 9 niños a su cargo y responsabilidad. En los momentos que C. se retiraba de la casa, los niños quedaban al cuidado de R. de 80 años de edad. En ese momento, R. se llevaba en forma individual a las nenas.

Surge del certificado de médico forense de una de las niñas un relato y lesiones coincidentes con los hechos denunciados. Las victimas manifestaron que los imputados no dejaban que se comunicaran entre ellas, sin embargo lo hacían a escondidas.

Los niños manifestaron que C. los maltrataba y les ponía sobrenombres ofensivos a los mismos.

Respecto de otra de las niñas, luego que la situación se develara, le contó a su mamá los abusos que sufría por parte de R. La niña fue vista por equipo multidisciplinario de su prestador de salud y derivada a tratamiento psicológico.

Todos los padres de los niños fueron coincidentes en que los niños presentaban indicadores inespecíficos de abuso sexual


ODONTOLOGIA INTEGRAL DRA. EMMILY LONG

           


La Fiscalía contó con la siguiente evidencia: declaración de los padres de los niños, informes de equipos multidisciplinarios de los prestadores de salud de las víctimas, certificados médicos, informes de Escuelas Disfrutables, pericias psicológicas de los imputados, prueba fotográfica del lugar de los hechos, informe del Departamento de delitos especiales de la Dirección Nacional de Crimen Organizado, pericias psicológicas, siquiátricas y forenses de algunos de los niños, declaración de la imputada en presencia de su defensor, entre otras.

Respecto de R., se relevó como atenuante: la primariedad absoluta y la confesión, como agravante genérica el Abuso de las relaciones domésticas y como agravante específica del delito de abuso sexual, que la víctima sea menor de 18 años.

Respecto a C., se relevó como atenuante genérica la primariedad absoluta y la confesión.

Se dispuso además la condena de R.R.L. a la inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o tenencia de niñas, niños o adolescentes o personas con discapacidad y personas mayores en situación de dependencia, así como para el ejercicio de funciones públicas o privadas en el área educativa, de la salud y todas aquellas que impliquen trato directo con niñas, niños o adolescentes, personas con discapacidad y personas mayores en situación de dependencia, cargos públicos o privados en la educación o la salud (Art. 67 del C. Penal en la redacción dada por el artículo 83 de la Ley 19580); la reparación patrimonial de las víctimas, por un monto equivalente a doce salarios mínimos a cada una, sin perjuicio del derecho de las víctimas a seguir la vía procesal correspondiente (Art 80 de la Ley 19.580); y su inscripción en el registro de violadores y abusadores como establece de precepto el artículo 104 de la Ley 19.889.