“No tendrá nada y será feliz” es la consigna de la Nueva Normalidad con pasaportes de vacunas incluídos.



“No tendrá nada y será feliz” es la consigna de la Nueva Normalidad con pasaportes de vacunas incluídos.

Los pasaportes de vacunas ya son oficiales

El Dr. Joseph Michael Mercola es un defensor de la medicina alternativa estadounidense, médico osteópata y empresario de Internet. Según publicó recientemente, el certificado de vacunación contra el Covid-19 será el pasaporte que le permitirá viajar, concurrir a trabajar, participar en eventos sociales, y asistir a centros de estudios entre otros, lo cual significa un estado de vigilancia cada vez mayor y la pérdida total de la privacidad, algo que fue vaticinado hace mas de 60 años por el escritor Aldous Huxley en su libro «Un mundo feliz».

HISTORIA EN BREVE

°   El gobierno de Reino Unido otorgó importantes donaciones a varias empresas privadas que desarrollan pasaportes de vacunas y certificados digitales que demuestran el estado de vacunación de las personas

°  Es probable que solo sea cuestión de tiempo antes de que se le pida que demuestre su estado de vacunación para poder continuar con su vida diaria

°  Muchas personas que creen que estas acciones son necesarias para proteger la salud y la seguridad pública, están de acuerdo con este movimiento que se dirige hacia un estado de vigilancia cada vez mayor

°  Aunque muchos países sugieren que la vacuna contra el COVID-19 no será obligatoria, otorgar privilegios especiales a las personas vacunadas, como el derecho a viajar, a asistir a eventos sociales o incluso ingresar a un lugar de trabajo, equivale a decir que las personas vacunadas serán una clase «más limpia»

Para un público cansado que anhela volver a la normalidad, los pasaportes de vacunas representan una estrategia tentadora que se disfraza como un mecanismo de libertad. Al demostrar que recibió la vacuna del COVID-19, tal vez pueda volver a abordar un avión y viajar sin problemas, asistir a un concierto o disfrutar de una comida en su restaurante favorito, tal como solía hacerlo.

Pero tener que presentar un documento para poder vivir su vida no se trata de libertad, es discriminación, e incluso un movimiento hacia el fascismo tecnocrático que prepara el escenario para una mayor vigilancia y perdida de su privacidad.

Sin embargo, la mayoría de las personas que creen que los pasaportes son necesarios para proteger la salud y la seguridad pública aceptan este movimiento que se dirige hacia un estado de vigilancia cada vez mayor.

En atención a la emergencia sanitaria vigente y a la responsabilidad en el cuidado de la salud de nuestros afiliados que son población de riesgo, COMERO reincorpora de forma provisoria el servicio de entrega de medicación a domicilio para usuarios que cumplan los siguientes requisitos:

1- Pacientes mayores de 65 años.

2- Medicamentos incluidos en boleta de crónico y controlados de uso habitual.

3- Pago electrónico (Tarjeta de debito o crédito).

El usuario que quiera hacer uso del servicio deberá llamar a farmacia del Sanatorio Rochense (Tel: 4472 9074 interno 367) de lunes a viernes de 7 a 14hs.

La medicación será entregada de 15 a 19hs en el domicilio del usuario.

Los pasaportes de vacunas están en desarrollo

Es probable que solo sea cuestión de tiempo antes de que se le pida que demuestre su estado de vacunación para poder continuar con su vida diaria. «Al parecer el gobierno desarrolla pasaportes de vacunas de forma sigilosa, además se asegura de que la tecnología esté a disposición de todas las personas», escribió Lara Prendergast, editora asistente de The Spectator.

Prendergast hace referencia al gobierno del Reino Unido, el cual concedió importantes donaciones a varias empresas privadas que desarrollan dicha tecnología. Esto incluye más de 86 000 USD para la empresa Logifect, la cual planea lanzar una aplicación de pasaporte de vacunas en marzo del 2021, y más de 104 000 USD para las empresas iProov y Mvine, que desarrollan certificados digitales que mostrarán el estado de vacunación.

Como señaló Prendergast, “Lo más probable es que su teléfono sea su pasaporte de vacunación. De hecho, el estado de vacunación de todas las personas se registra de forma centralizada por el National Immunization Vaccination System que utiliza su número de identificación personal. Esta información se puede vincular con una aplicación»

Los pasaportes de vacunas se están implementando muy rápido en todo el mundo, incluso en Dinamarca, que comenzará a emitirlos en febrero de 2021. Suecia, España, Italia, Chipre y Malta también han expresado su interés por los pasaportes de vacunas para reactivar el turismo, mientras que en los Estados Unidos analizan los planes para las identificaciones de vacunas. También se realizan esfuerzos internacionales.

El Proyecto Commons y el Foro Económico Mundial crearon la Common Trust Network, la cual desarrolló la aplicación CommonPass y que está destinada a actuar como un pasaporte de salud en el futuro.

La aplicación permite cargar información como el resultado de una prueba de COVID-19 o un comprobante de vacunación, para generar un código QR que deberá mostrar a las autoridades. La estrategia propuesta «para reabrir las fronteras» en todo el mundo implica lo siguiente:

Cada nación debe publicar sus criterios de salud para ingresar al país y utilizar un formato estándar

Cada país debe certificar instalaciones de confianza que realicen pruebas de laboratorio de COVID-19 para viajar al extranjero y administrar las vacunas que se encuentran en el registro de CommonPass

3  Cada país aceptará el certificado del estado de salud de los visitantes extranjeros a través de aplicaciones y servicios creados en el esquema CommonPass

4  Es necesario recopilar la información al momento de la muestra o de la vacunación por medio de un estándar internacional

El esquema CommonPass se integrará en los procesos de facturación, así como en reservaciones de vuelos y hoteles

Tarde o temprano el esquema CommonPass se integrará con aplicaciones de salud personal que ya existen, como Apple Health y CommonHealth. Si desea viajar, se analizará su historial médico y se comparará con los requisitos de ingreso de un país. En caso de no cumplir con los requisitos estipulados, lo dirigirán a un centro de pruebas y vacunas.

¿Está lo suficientemente limpio para viajar?

Aunque muchos países sugieren que la vacuna contra el COVID-19 no será obligatoria, otorgar privilegios especiales a las personas vacunadas, como la capacidad de viajar, asistir a eventos sociales o incluso ingresar a un lugar de trabajo, equivale a decir que las personas vacunadas serán una clase «más limpia».

Similar a los primeros días de la pandemia, cuando el desinfectante de manos y las toallitas desinfectantes volaban de los estantes de las tiendas en un frenesí para eliminar el COVID. Ahora sabemos que la transmisión de COVID-19 por fómites, un término que se utiliza para superficies inanimadas y objetos que pueden transmitir un patógeno, ha sido exagerada.

Emanuel Goldman, profesor de microbiología en el Rutgers New Jersey Medical School, sugirió esto en julio de 2020, cuando afirmó que los estudios que sugerían que el SARS-CoV-2 se propagaba muy fácil por medio de superficies no eran reales.

“En mi opinión, la posibilidad de transmisión a través de superficies inanimadas es muy pequeña”, dijo Goldman. Y aunque la desinfección periódica de superficies, especialmente en hospitales, era una precaución razonable, en entornos públicos “esto puede llegar a extremos injustificables por los datos”. En febrero de 2021, un editorial de Nature apoyó el trabajo de Goldman y sugirió que los esfuerzos de desinfección costosos y tóxicos eran erróneos.

“Es raro contraer el coronavirus por medio de las superficies. La Organización Mundial de la Salud y las agencias nacionales de salud pública deben aclarar sus consejos”, dice el editorial. Tan sólo la Autoridad de Tránsito Metropolitano de la ciudad de Nueva York gasta un estimado de 380 millones de dólares anuales en saneamiento relacionado con el COVID. Cuando se le preguntó al gobierno de Estados Unidos si deberían enfocarse en fómites o únicamente aerosoles, respondió que continuarán su enfoque en fómites.

Al escribir en The Atlantic, Derek Thompson describe esto como un tipo de «teatro de la higiene», en el que las personas en Estados Unidos pasan por los movimientos de limpiar diligentemente y, tal vez, desinfectar en exceso las superficies cuando el virus se propaga por el aire.

De hecho, gran parte de la respuesta a la pandemia de COVID-19 se ha visto envuelta en la teatralidad, incluyendo el uso obligatorio del cubrebocas, para los que la evidencia científica se ha descrito como «muy débil». El teatro de la higiene, al igual que el teatro de los pasaportes de vacunas, ofrece una ilusión de seguridad, que no está basada en la realidad.



ODONTOLOGIA INTEGRAL DRA. EMMILY LONG

           

El escritor que predijo acertadamente los eventos actuales

°  Aldous Huxley escribió la novela titulada «Un mundo feliz», una visión de pesadilla de una sociedad futura conocida como el «Estado Mundial», gobernada por la ciencia y la eficiencia, donde no existen las emociones ni la individualidad, y donde las relaciones personales son mínimas

°  Cuando Huxley escribió el libro, el optimismo sobre los avances tecnológicos era alto y existía la creencia de que la tecnología resolvería muchos problemas del mundo. “Un mundo feliz” demuestra la ingenuidad de tales esperanzas al demostrar lo que puede suceder cuando la tecnología se lleva al extremo

°  Huxley predijo la capacidad tecnológica para eludir la razón y manipular el comportamiento por medios subliminales. Hoy en día, las plataformas de redes sociales y los motores de búsqueda utilizan sofisticados algoritmos de inteligencia artificial para enviarnos ciertos mensajes

°  Se cree que las ideas de Huxley influyeron en la planificación de la tecnocracia. La Agenda 2030 del Foro Económico Mundial incluye el dicho de que «no tendrá nada y será feliz»

°  Huxley sostiene que para crear el futuro distópico que presenta en su libro, es necesario centralizar la riqueza, el poder y el control. Por lo tanto, la mejor forma de protegerse es insistir en la descentralización

Una entrevista que le hizo Mike Wallace a Aldous Huxley en 1958, en realidad, es un gran vistazo al pasado.

Tal vez recuerde que Huxley escribió la novela clásica llamada «Un mundo feliz», en la que presenta una visión distópica de una sociedad futura conocida como el «Estado mundial», una sociedad gobernada por la ciencia y la eficiencia, donde no existen las emociones ni la individualidad, y donde las relaciones personales son mínimas.

Se clona y se cría a los niños en “criaderos”, donde condicionan su rol en la sociedad desde una edad temprana. No existen madres ni padres, ya que está prohibida la procreación natural. No hay unidades familiares.

Los embriones se clasifican y reciben tratamientos hormonales en función de la clasificación social destinada, que de mayor a menor son Alfa, Beta, Gamma, Delta y Épsilon. Los Alfas se crían y condicionan para ser líderes, mientras que los Épsilones se diseñan para realizar trabajos serviles y para no tener capacidades intelectuales.

Cuando Huxley escribió el libro en 1931 (se publicó al año siguiente), el optimismo acerca de los avances tecnológicos era alto y se creía que la tecnología resolvería muchos de los problemas del mundo. El libro “Un mundo feliz” demuestra la ingenuidad de tales esperanzas al presentar lo que puede suceder cuando la tecnocracia se lleva al extremo.

Huxley creía que su mundo de horror se aproximaría muy pronto, y hoy, 60 años después, vemos que el «Estado mundial» de Huxley se aproxima en forma de la agenda transhumanista de la Cuarta Revolución Industrial y El Gran Reinicio, diseñado para incluirnos en una red de vigilancia constante y control externo.

Enemigos de la libertad

Huxley también escribió una serie de ensayos llamados «Enemigos de la libertad», los cuales analiza en la entrevista. La serie describe «fuerzas impersonales» que «quieren menos libertad» y «dispositivos tecnológicos» que se pueden utilizar para imponer más rápido un control de población cada vez mayor.

Huxley señala que a medida que la tecnología se hace más compleja y complicada, se vuelve necesario formar organizaciones jerárquicas más elaboradas para administrar todo. La tecnología también permite máquinas de propaganda más efectivas que se pueden administrar a través de esas mismas jerarquías de control.

Huxley cita el éxito de Hitler y señala que, además del uso efectivo del terror y la fuerza bruta, “también utilizó una forma muy eficiente de propaganda. Ya que impuso su voluntad con todas las personas, gracias a la radio que todos utilizaban”.

Con la aparición de la televisión, Huxley previó cómo un liderazgo autoritario se podría convertir en una fuente «continua» de una sola idea, para lavar el cerebro del público de forma efectiva.

Más allá de eso, Huxley predijo la capacidad tecnológica para «ignorar el lado racional del hombre» y manipular el comportamiento de las personas al influir en su subconsciente. Esto es justo a lo que nos enfrentamos hoy.

Google y Facebook han recopilado sus datos personales durante casi dos décadas. Han creado enormes almacenes de servidores que son capaces de analizar estos datos con un software de inteligencia artificial y con aprendizaje profundo, para extraer información y generar detalles muy precisos sobre qué tipo de propaganda y de narrativa se requiere para manipularlo de forma disimulada y así conseguir el comportamiento que desean.

Huxley también señala los peligros inherentes de la publicidad, en especial en lo que respecta al marketing de ideas y de ideologías políticas:

“La democracia depende de que el votante haga una elección inteligente y racional por lo que él considera su propio interés en cualquier circunstancia, pero, existen propósitos particulares para vender bienes, y lo que hacen los propagandistas dictatoriales es tratar de eludir el lado racional de los hombres y apelar de manera directa a estas fuerzas inconscientes para que de alguna manera usted haga una tontería en el procedimiento democrático, que se basa en una elección consciente o en un fundamento racional.

Es obvio que los niños son mucho más influenciables que los adultos y, de nuevo, supongamos que, por una razón u otra, toda la propaganda estuviera en manos de unas pocas agencias, con lo cual tendría una fuerza muy poderosa que juega con los niños que eventualmente van crecer y se convertirán en adultos.

Puede leer en el diario comercial los relatos más importantes sobre la importancia de apoderarse de los niños, para después convertirlos en compradores leales de la marca. Traduzca esto en términos políticos, el dictador dice que cuando sean mayores, serán compradores leales de ideología»

Fuente: Artículo escrito por el Dr. Joseph Mercola, publicado en Postaporteñ@