Hoy 31 de mayo, es el Día Mundial sin Tabaco. La pandemia de SARS-COV-2 suma un desafío para la cesación del consumo de tabaco porque se ha demostrado que es factor de agravamiento de los cuadros de Covid-19, además de que aumenta la probabilidad de adquirir infecciones respiratorias.

Hoy 31 de mayo, es el Día Mundial sin Tabaco. La pandemia de SARS-COV-2 suma un desafío para la cesación del consumo de tabaco porque se ha demostrado que es factor de agravamiento de los cuadros de Covid-19, además de que aumenta la probabilidad de adquirir infecciones respiratorias.


El 31 de mayo se conmemora el “Día Mundial sin Tabaco” cuyo objetivo consiste en concientizar a la población sobre cuáles son los riesgos que supone el consumo de tabaco para la salud y fomentar políticas eficaces de reducción de dicho consumo.

La Asamblea Mundial de la Salud instituyó este día en 1987, para llamar la atención hacia la epidemia del tabaquismo y sus efectos letales.






El tabaquismo es la primera causa de muerte evitable.

El Uruguay ha sido uno de los países pioneros a nivel mundial, en estimular la cesación del consumo de tabaco, logrando un descenso sostenido del mismo.

El 30% de las muertes por cáncer son atribuibles al tabaquismo. Las sustancias carcinogénicas presentes en el tabaco a lo largo de los años aumentan el riesgo de padecer diferentes tipos de cánceres como los de la esfera orofaríngea, digestiva (esófago, estómago, páncreas), urinaria (vejiga, riñón) y ginecológica (cuello uterino).

En nuestro país, el cáncer de pulmón es el cáncer más letal en hombres, ocupando el primer lugar como causa de muerte por cáncer, y la tercera causa de muerte por cáncer en mujeres. El 90% de este tipo de cáncer se presentan en pacientes fumadores. Existe una tendencia en la disminución de la mortalidad del cáncer de pulmón en los hombres, con una tendencia en el ascenso en las mujeres.

El Programa Nacional de Control del Cáncer se adhiere en este día, al Programa de Control del Tabaco del Ministerio de Salud Pública.





ODONTOLOGIA INTEGRAL DRA. EMMILY LONG

           

MPOWER se llama la estrategia macro puesta en práctica por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para la aplicación del Convenio Marco de la OMS para el control de Tabaco. Una de las disposiciones fundamentales para la reducción de la demanda de tabaco es la promoción y el servicio de ayuda para dejar el hábito de consumo de tabaco. En este contexto, el 31 de mayo en que se conmemora el “Día Mundial Sin Tabaco” el Ministerio de Salud Pública (MSP) junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) realizó el seminario: “Desafíos de la cesación del consumo de tabaco en 2021”.

El Director General de la Salud del MSP, Miguel Asqueta, se centró en el punto neurálgico del seminario “comprometerse a dejar el tabaco” para lo que se hace necesario incrementar la implementación de medidas que potencien la promoción de cesación del consumo de tabaco como son los ambientes libres de humo de tabaco y emanaciones de dispositivos electrónicos de tabaco. En este asunto Asqueta destacó que este pilar en las políticas de control de tabaco no requiere de “largas discusiones parlamentarias, no requiere normativa compleja, no requiere tampoco de discusiones filosóficas, políticas, ideológicas” sino que la complejidad radica en poder hacer que la integralidad de las medidas adoptadas para tratar esta adicción sea eficaz y eficiente para lograr resultados en el campo de la cesación.

El Director General de la Salud también hizo referencia a otra arista sobre el tema que refiere al involucramiento de otros sectores que van más allá del sistema sanitario al momento del logro de la cesación del consumo de tabaco. Consideró que se debe “ampliar la mirada” puesto que parte de esta cesación tiene que ver con desestimular la promoción y publicidad de productos de tabaco así como la aplicación de impuestos significativos sobre estos productos.

En consonancia con Asqueta, la representante de la Organización Mundial de la Salud, Adriana Blanco, Jefa de la Secretaría del Convenio Marco para Control de Tabaco, hizo hincapié en que todas las medidas son importantes y deben formar de toda la estrategia de cesación para que funcione efectivamente, teniendo en cuenta también el poder brindar ayuda a las personas. No es sólo una cuestión del sistema de salud, y dentro de él, no sólo es responsabilidad del médico sino de todo el equipo, puesto que está demostrado que un consejo breve en una instancia de atención de salud por otra causa, muchas veces es efectivo y alcanza para promover la cesación de tabaco. Habló del orgullo del reconocimiento de Uruguay en este ámbito y “como uruguaya y como Jefa de la Secretaría, (…) recordando siempre que la industria tabacalera siempre está ahí intentando interponerse en el trabajo”.

La representante de OPS-OMS en Uruguay, Lilian Reneau-Vernon, destacó el liderazgo y compromiso de Uruguay en el control de tabaco a nivel mundial, lo que lo pone en el centro de atención respecto a las medidas que toma el país en este tema. Por eso también celebró el intercambio propuesto por el MSP y la OPS para esta fecha, el que permitirá que distintos técnicos y profesionales compartan perspectivas, con el énfasis puesto en “crear conciencia de las tácticas de la industria tabacalera”.

Es así que durante el seminario quedaron claros algunos puntos que son esenciales para lograr el objetivo de la cesación del consumo de tabaco como la capacitación de los trabajadores de la salud, puesto que sus intervenciones, a veces mínimas, han demostrado eficacia, el fortalecimiento del apoyo a los consumidores para superar la adicción en todos los niveles de intervención, así como aumentar y también fortalecer el acceso a unidades especializadas de tratamiento del tabaquismo.

Desde el Programa Nacional para el Control de Tabaco, se entiende que la introducción de dispositivos electrónicos para vaporizar hierbas y los productos de tabaco calentado por parte de la industria tabacalera deberá cumplir con toda la regulación de los productos de tabaco combustibles, lo que constituye un desafío inmediato, puesto que el uso de estos implementos no está exento de riesgos y la experiencia documentada en otros países ha demostrado que una de las consecuencias que tienen es el rápido aumento de consumo de tabaco, en todas sus formas.

Elba Estevez, responsable del Programa Nacional de Control de Tabaco, señaló en su presentación las cifras, en ascenso, de consumo de tabaco en adolescentes entre 13 a 15 años escolarizados, además de explicar que las consecuencias en salud del tabaquismo implican un 16.6% del gasto público anual en salud.

Estos tiempos de pandemia plantean un desafío más al trabajo de cesación del consumo de tabaco puesto que está ampliamente demostrado que este hábito, no solamente aumenta las probabilidades de adquirir afecciones respiratorias, sino que también implican, para los consumidores de tabaco que cursan la covid-19, más chances de agravamiento de la infección.

En tal sentido, se presenta como un reto la incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación aplicada a la asistencia, que requieren de recursos humanos y materiales para su desarrollo, implementación y sostenibilidad de las herramientas.

El Fondo Nacional de Recursos obtuvo un premio por el trabajo realizado hasta el momento en relación a la cesación del consumo de tabaco, el que las autoridades participantes del seminario destacaron y celebraron.