MGAP articula con la institucionalidad agropecuaria en el marco del Sistema Nacional de Innovación y Desarrollo Rural.

Se realizó un taller interinstitucional convocado por la Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR), para trabajar en el Sistema Nacional de Innovación y Desarrollo Rural. El cierre de la actividad contó con la presencia del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, y del subsecretario, Ignacio Buffa.

La actividad, tuvo lugar en la sala de conferencias de la Asociación Rural del Uruguay, en la Rural del Prado, donde participaron técnicos de DGDR, de la Unidad de Descentralización, del Sistema Nacional de Información Agropecuaria del MGAP (SNIA), Instituto Plan Agropecuaria (IPA), Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Instituto Nacional de la leche (INALE) e Instituto Nacional de Colonización (INC).

La Dirección de Desarrollo Rural propuso la conformación del Sistema Nacional de Innovación y Desarrollo Rural (SNIDER) con fin de fortalecer la orientación, coordinación y articulación de iniciativas y procesos virtuosos que propendan al desarrollo rural. Esta construcción ha implicado una serie de etapas, iniciadas con la elaboración de un documento inicial, que posteriormente fue presentado a las diversas instituciones agropecuarias abocadas al trabajo en el medio rural, que manifestaron una recepción positiva y un consenso general acerca de sus lineamientos.

Esta instancia de taller interinstitucional se considera un mojón fundamental en el proceso de diseño e implementación del SNIDER, en el entendido de que toda arquitectura institucional que procure la sinergia de esfuerzos de distintas organizaciones en el territorio requiere de una construcción participativa.








¿Cómo ha sido el proceso?

La propuesta del SNIDER fue presentada al IPA, INIA, SUL, INALE e INC en diferentes instancias y ahora el objetivo principal del taller es recibir insumos de valor de parte de estas instituciones agropecuarias, de acuerdo a su nivel de involucramiento y su experiencia, para avanzar en la especificación de los cometidos y características centrales del sistema, en cuya conformación se viene avanzando.

Se busca de esta manera recibir insumos para afinar el diseño de articulación interinstitucional que propone el SNIDER, acordar las necesidades y funcionalidades básicas requeridas de un sistema público conjunto de información relativa al desarrollo rural y mapear posibles sinergias en la articulación de cara a actividades e intervenciones territoriales específicas.

El taller

En un primer momento, el director de Desarrollo Rural, Carlos Rydström, planteó la visión y cometidos principales de esta instancia y por qué es importante la participación activa de los técnicos convocados: “Entendemos que esta instancia es un hito fundamental en la construcción de esta estrategia para el desarrollo rural y agropecuario en el sentido más amplio. La articulación y la coordinación son fundamentales para lograr políticas públicas más eficaces y sobre todo más eficientes, evitando la superposición que muchas veces abunda entre actores públicos en la ruralidad”.

“El resultado que esperamos de este taller es una recomendación hacia la máxima autoridad que nos engloba a estos actores, que es el ministro de Ganadería, de cómo generar los ámbitos y los mecanismos para lograr este fin”, señaló Rydström.

Durante el día se trabajó en taller en base a las lecciones aprendidas del trabajo interinstitucional, para luego profundizar en el SNIDER, donde se consultó directamente a los involucrados cómo visualizan la propuesta.  Se buscó la reflexión de los participantes sobre cómo se visualizan a sí mismos participando de los ámbitos interinstitucionales previstos. También se trabajó en la aplicación del SNIDER a un análisis de caso. Se plantearon tres casos hipotéticos de situaciones críticas en el medio rural que requieren la intervención de distintas organizaciones para poder ser atendidas. De esta manera se espera que los participantes identifiquen qué se puede esperar o requerir de los distintos espacios de articulación propuestos en el SNIDER, obteniendo así insumos para afinar la gobernanza del sistema.

Leonardo Willebald es ingeniero agrónomo y forma parte del equipo que trabajó en la formación del SNIDER. Cuenta que comenzaron con este trabajo en el mes de enero: “comenzamos tratando de afinar y de crear este sistema que derivó en la formación de un documento, que utilizamos como principio para discutir con las instituciones la conformación de este sistema y en función de ello se planificó la realización de este taller, al cual se convocó la participación de todos los gerentes técnicos que están en cada una de las instituciones. Se pidió que concurrieran dos integrantes por cada una y a mí me tocó particularmente presentar el SNIDER en sí mismo, de qué consta un proceso de innovación y por qué entendemos que el SNIDER se genera dentro de un proceso de innovación; detallamos las diferentes problemáticas que quiere abarcar el SNIDER y los objetivos propios del sistema para solucionar dicha problemática, más las estrategias, los mapas de actores que interactúan entre sí en este sistema y de alguna manera establecer las pautas para una mesa de trabajo con posterioridad, que pueda seguir avanzando sobre esta instancia”.





La presencia de las autoridades

El cierre del evento contó con la participación del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, y del subsecretario, Ignacio Buffa. Además, participaron los presidentes de las instituciones involucradas.

El director de Desarrollo Rural, Carlos Rydström, felicitó a todos quienes estuvieron trabajando durante la jornada y recordó que esta instancia “es un hito fundamental en este proceso que pretendemos construir en conjunto en primera instancia”.

Dijo que la vocación fue buscar dónde están los puntos o experiencias donde la articulación ha funcionado bien y dónde encontrar aquellos donde podemos funcionar mucho mejor”.

Mencionó que el diagnóstico es compartido y que hay mucha avidez desde los actores técnicos y gerenciales de las instituciones, de encontrar los puntos para trabajar mejor. Señaló que el primer resultado que se pretende obtener es una recomendación técnica para el ministro, de por dónde se podría ir: “En ese sentido este primer hito ha sido más que exitoso”. “Eso es un punto más en lo que entendemos debe ser un proceso que se siga perfeccionando y logrando definiciones, que involucren más actores que hacen a la ruralidad y al sector agropecuario pesquero”.

Señaló que lo que se está generando es “construir de manera conjunta y brindar más descentralización e información objetiva para la elaboración y ejecución de políticas públicas en el ámbito agropecuario y en la ruralidad”.

El subsecretario del MGAP, Ignacio Buffa, expresó que “es bueno generar estos espacios, porque la coordinación no es una definición política, sino una construcción de la gente que está en las instituciones”.

Mencionó que otro aspecto a destacar es que lo importante es el desarrollo de la gente, y el desarrollo de la gente a través de la evolución de las empresas. Dijo que para que mejoren las empresas tienen que darse cuatro factores: que exista un marco de previsibilidad; que existan relaciones de precios que permitan tener una expectativa saludable; que exista un paradigma tecnológico que permita dar estos saltos productivos; y la dimensión humana: “Si se dan las tres primeras y la gente no quiere cambiar, no se va a poder; por lo tanto, hablar de desarrollo es hablar de la propia complejidad que tiene la vida en sociedad”. Dijo que generar este tipo de espacios y poner en evidencia que existen esas dimensiones… y poner todo eso en coordinación, “va a ser condición absolutamente necesaria para que se dé ese desarrollo”.

El ministro Fernando Mattos expresó que “el desarrollo rural es un desarrollo heterogéneo”. Habló de las distintas escalas de los productores y dijo que “hay productores que tenemos que intentar ayudar y la institucionalidad agropecuaria es la que está llamada a dar una respuesta y poder complementar para ese empuje, para no generar una brecha entre productores exitosos o no exitosos que quedan por el camino”. Habló así de quienes terminan en los asentamientos: “La discusión de fondo es por qué hay una cantidad de conciudadanos que nos interpelan como sociedad y cómo permitimos que ellos estuvieran allí. (…) Si no resolvemos las causas de por qué ellos fueron a parar allí, van a volver otros… Otros instrumentos tendremos que inventar en el futuro o tendremos que tratar de mejorar los aspectos del desarrollo productivo, humano y social del productor que queda rezagado para que cortemos con la migración y el abandono de los sistemas productivos”, dijo.

“Está claro que hemos perdido una cantidad de productores y que ha habido una concentración de la tierra”, señaló. Agregó que “hay un problema que tenemos que tratar y para ello están la aplicación de las políticas públicas y la articulación de las instituciones”. DGDR destinó mucho dinero para proyectos, pero se preguntó: “de los millones de dólares que se volcaron, ¿alguien pasó raya, hizo una evaluación, si logramos llegarle al productor y cambiar su sistema productivo y asegurar su permanencia en el campo?”. “Yo prefiero esto, que es algo mucho más austero y tiene más consecuencias… por eso celebro y felicito este ejercicio; ojalá surjan de aquí otros ejemplos de articulación interinstitucional”, indicó.