Este miércoles, el MEC, la Academia Nacional de Medicina y la Academia Nacional de Ciencias, homenajean al científico uruguayo Dr. Roberto Caldeyro Barcia, al haberse cumplido 100 años de su nacimiento. El Dr. Caldeyro Barcia revolucionó la medicina materno infantil y es reconocido a nivel mundial.

Este miércoles a las 11 horas, en el Auditorio Vaz Ferreira (Av. 18 de Julio 1790), el Ministerio de Educación y Cultura, junto con la Academia Nacional de Medicina (ANM) y la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay (ANCiU), realizarán la Ceremonia de Conmemoración del Centésimo Aniversario del Ac. Prof. Dr. Roberto Caldeyro-Barcia. En el evento estarán presentes el ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira; la presidenta de la ANM, Ac. Graciela Lago y el miembro de la ANCiU, Ac. Enrique Cabaña.

El lunes, se realizó el Seminario Académico “Roberto Caldeyro Barcia, 100 años”, organizado por el Archivo General de la Universidad de la República, en el marco del Seminario Políticas de la ciencia: perspectivas históricas para un desafío del presente. Participaron Rodrigo Arim, Alcides Beretta, Rafael Mandressi, Vania Markarian e Isabel Wschebor.








Roberto Caldeyro-Barcia, nacido en 1921, se convirtió en uno de los científicos más importantes de Uruguay. Investigó la actividad contráctil del útero y sus efectos sobre el feto durante el trabajo de parto. Como director del Centro Latinoamericano de Perinatología lideró un equipo que sirvió de base para el desarrollo de políticas de salud materno-infantil, entre las que surge el concepto de “parto humanizado”.

Por estos motivos, su nombre desde los comienzos estuvo asociado al desarrollo de la investigación y la ciencia en nuestro país. Esto le valió un reconocimiento internacional que lo llevó a ser candidato al Premio Nobel en tres oportunidades.

También fue el principal promotor y dirigió el Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (PEDECIBA) con el fin de establecer una fuerte plataforma científica y alentar el desarrollo tecnológico en Uruguay.

En esta instancia, el presidente de la ANCiU, Ac. Rafael Radi, dará una conferencia titulada “La ciencia nacional en encrucijada: entre la comprobación y la incertidumbre”. Además, el presidente del Correo Uruguayo, Cnel. (R) Rafael Navarrine, hará la presentación del sello conmemorativo del centenario de Caldeyro-Barcia.





Especializado en fisiología obstétrica, Caldeyro realizó contribuciones sustantivas en el área de la medicina materno infantil que proyectaron su figura más allá de la escena nacional.

Comenzó sus estudios en la Facultad de Medicina en 1938 y, casi una década después, en 1947, se recibía de médico cirujano. Sin embargo, Caldeyro no se volcó al ejercicio liberal de la profesión, sino que se consagró íntegramente a la investigación científica. De hecho, su interés y su dedicación por la ciencia básica se manifestaron tempranamente, cuando siendo aún estudiante ganó por concurso el cargo de ayudante en el Departamento de Fisiología, y se mantuvieron a lo largo de toda su vida. El reconocimiento internacional llegaría muy rápidamente, a raíz de los descubrimientos sobre la actividad del útero materno y el desarrollo de innovadores métodos de monitoreo durante el embarazo y el parto que llevó a cabo con el ginecólogo Hermógenes Álvarez.

Buena parte de estos hallazgos se encuentran registrados en su documentación personal, donada al AGU en 2012 por su esposa, Ofelia Stajano. Sus papeles nos advierten de su preocupación constante por el desarrollo de una ciencia nacional, su incansable batalla por la institucionalización y profesionalización de la investigación dentro y fuera de la Universidad de la República y las amplias redes académicas y científicas que construyó a lo largo de los años. Nos permite reconstruir, además, las distintas etapas que surcaron su carrera: las primeras investigaciones y la consolidación de un equipo interdisciplinario en la Sección, luego Servicio, de Fisiología Obstetrica de la FMED, el traslado al piso 15 del Hospital de Clínicas, en los años cincuenta y sesenta; la creación del Centro Latinoamericano de Perinatologia y Desarrollo Humano (CLAP) en 1970 y su decisiva participación en la creación y desarrollo inicial del Programa de Desarrollo en Ciencias Básicas (PEDECIBA) promediando los ochenta, cuando se iniciaba la restauración democrática en Uruguay, tras 12 años de dictadura, entre otros de los muchos aspectos que marcaron su trayectoria pública.