El sacerdote argentino Germán Pablo Brusa, que hace algunos años tuvo un breve pasaje por la Parroquia de Fátima de la ciudad de Rocha, fue brutalmente agredido en su país mientras oficiaba la misa.

El sacerdote argentino Germán Pablo Brusa, que hace algunos años tuvo un breve pasaje por la Parroquia de Fátima de la ciudad de Rocha, fue brutalmente agredido en su país mientras oficiaba la misa.

Germán Pablo Brusa es un sacerdote argentino, que en el año 2014 invitado por el entonces Párroco de la Iglesia de Fátima, Padre Jorge Godoy, tuvo un breve pasaje por la ciudad de Rocha, donde cosechó amistades, sobre todo por ser sobrino de otro recordado y querido sacedote argentino, que en la década del 70 estuvo durante muchos años en la ciudad de Rocha, nos referimos al difunto Padre Florentín Brusa.

Padre Germán Pablo Brusa recorriendo el Barrio Hipódromo de la ciudad de Rocha, en 2014

Brusa está radicado desde hace muchos años en la provincia argentina de Paraná. El pasado viernes 5 de noviembre, un grupo de personas irrumpió en plena celebración de la Misa en dependencias de la capilla San Martín de Porres, del Barrio Anacleto Medina Sur de la ciudad de Paraná y generó un episodio de violencia que incluyó golpes al sacerdote, Pablo Germán Brusa,  insultos,  tentativas de daños a bienes y personas y amenazas a la feligresía.

El episodio se desencadenó a raíz de la recuperación por parte del Arzobispado de Paraná de un inmueble de su propiedad, que había sido intrusado hacía algunos años y que era utilizado para finalidades totalmente ajenas a las de la Iglesia por parte de los ocupantes. Luego de haber concluido las gestiones judiciales de desalojo mediante la firma de un acuerdo homologado por la Justicia, el Padre Germán Brusa junto con un grupo de files de la comunidad se dispusieron a celebrar la Santa Misa en agradecimiento, ocasión en la cual se produjeron los lamentables hechos de violencia protagonizados por personas que manifestaban tener derechos sobre la propiedad, pero que nunca ocurrieron por las vías legales correspondientes para hacerlos valer.








Para quienes no conocen a Germán Pablo Brusa, les decimos que antes de dedicar su vida a la Iglesia, estudió en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), donde en 2001 se recibió de Bio Ingeniero. Germán Pablo Brusa recibió el llamado de Dios, y en 2002 ingresó al Seminario. Siempre estuvo preocupado por los temas sociales, al respecto ha manifestado «No tengo la misión de reformador social”», pero ha trabajado incansablemente para mejorar las condiciones de los niños y jóvenes de la provincia de Paraná, para ello, en 2014 armó una escuela social para chicos sin futuro.

El sacerdote es responsable del proyecto de la Escuela “Pablo Tarso” y de la capilla “San Martín de Porres”, en el barrio “Anacleto Medina. La escuela funciona en un salón de la capilla, adoptó el ideario de las escuelas sociales de los curas villeros de Buenos Aires pero surgió sobre la base de las necesidades locales: después del cierre del secundario de la Escuela Privada “San Antonio María Gianelli”.

Brusa nunca ejerció como Bioingeniero, la vocación sacerdotal se hizo presente dos años antes de terminar la carrera, según indicó, «empezó con una pregunta hacia donde me enfocaba. Yo ya estaba en el tema de iglesia, porque participaba mucho de la vida de parroquia, en la Acción Católica. Ahí empiezo a profundizar esa búsqueda. Pensé, al principio, que podría ser sólo una tentación, y me resistí un poco”.»

Entevistado por El Diario de Paraná, Brusa dijo que el «principal problema de Paraná no es la droga, sino los chicos en situación de calle, en estado de vulnerabilidad. Ese sí es el problema. Y en eso, sí, es como que la tenés que remar. Acá la gente no tiene las mismas oportunidades que en otras comunidades…El problema es la realidad de los chicos que están en la calle, que han perdido el sentido de la vida. Hay suicidios acá. Hay jóvenes que se matan entre ellos. La vida no vale. Hablas con algunos gurises, y ya está jugada la cosa para ellos. Es morir o matar. Es así”.»





El Arzobispado de Paraná ha expresado su apoyo al Padre Germán Pablo Brusa

«Desde el Arzobispado de Paraná expresamos nuestro total respaldo y solidaridad con el P. Germán Brusa y con la comunidad agredida. Es conocida y apreciada la enorme tarea solidaria y benéfica que realiza la capilla San Martín de Porres entre los miembros del barrio, acompañando y sosteniendo a personas, emprendimientos y familias que tanto lo necesitan. La agresión sufrida el fin de semana debe movernos a la reflexión sobre el respeto que merecen todas las personas, en especial en aquellos ambientes de verdadera cercanía con quienes más sufren la difícil coyuntura socioeconómica actual, y a recordar que el mensaje evangélico rechaza el uso de la violencia como forma de convivencia entre las personas y los hermanos.

La entidad lejos de desconocer el derecho a reclamar que pueden ejercer las personas, más allá de la legitimidad o no de lo que consideren justo, jamás reconocerá la utilización de formas y medios no pacíficos para ejercerlos, menos aún cuando se encuentran en funcionamiento las instituciones del Estado de Derecho y en  pleno ejercicio de la Democracia.»