Sindicato de INAU y trabajadores de INISA denuncian la difícil situación en la que se encuentra la Colonia Berro.

Sindicato de INAU y trabajadores de INISA denuncian la difícil situación en la que se encuentra la Colonia Berro.

El pasado viernes el Sindicato Único de Trabajadoras y Trabajadores del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay y del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente, se movilizaron para denunciar las dificultades que se vienen experimentando en distintos sectores como locomoción, mantenimiento, enfermería, jurídica y seguridad de la Colonia Berro.

El dirigente del SUINAU Víctor Mango, dijo que hay una realidad “inocultable” que afecta a las condiciones de trabajo y que tiene como eje central, que las autoridades están enfrascadas en una disputa que termina repercutiendo en la gestión y particularmente la presidenta actúa “con total desconocimiento de la ley de negociación colectiva”. Mango señaló que actualmente hay cinco sectores en conflicto y que la movilización “unificó” los reclamos que en cierto punto tienen un eje central en el reclamo por las condiciones de trabajo, aunque también existe algún caso de inequidad salarial que está colocado sobre la mesa para resolver.








Víctor Mango señaló que “La presidenta desconoce la ley de negociación colectiva; hace varias reuniones que no se presenta y envía en su nombre a algún asesor”.

El sindicato además ha denunciado la vulneración de la independencia técnica en el sector jurídico y la manipulación de expedientes, “lo que representa una denuncia bastante compleja”, agregó.

Mango remarcó que la situación general es “muy compleja” y que el sindicato no descarta profundizar las medidas de lucha, en caso que no se logren respuestas concretas a los reclamos sindicales. El sindicato es particularmente crítico con la postura “ausente” de la presidenta del INISA, Rosanna de Olivera, quien desconocer la ley de negociación colectiva y ha estado involucrada en disputas públicas y “cortocircuitos” que dejan en evidencia una interna oficial al borde del caos de la gestión.





Según la visión del sindicato, el INISA está conducido por una “lógica represora” y que además innovó al provocar cambios en el área jurídica en pleno conflicto. En este sentido, Mango rechazó “los disparates” que han dicho algunas autoridades en los medios de prensa. “Como sindicato siempre hemos dicho que se tiene que investigar todo lo que se tenga que investigar, con las garantías del debido proceso. Y nosotros en ningún momento hemos defendido ninguna encargatura”.

Por otra parte, el dirigente sindical remarcó que el mal vínculo entre las autoridades oficiales repercute en la gestión y hacia “el abajo”.  Mango agregó que “de los chiquilines no habla nadie. Las autoridades y especialmente la presidenta, no habla jamás de los chiquilines. De las condiciones en que están los gurises no se preocupan. Pero si el liderazgo está mal, eso repercute en la calidad de la atención. Mientras tanto, la triste realidad es que mientras ellas se pelean allá arriba, los problemas están sin resolverse y la atención se ve afectada”. 

Por último, el sindicato no descarta profundizar las medidas de lucha si la presidenta o las autoridades en general no cambian su actitud y brindar respuestas y soluciones a los problemas pendientes.