Del 23 al 30 de abril se celebra la 20ª Semana de Vacunación en las Américas, en Uruguay, bajo el hashtag #DateLasVacunas.

Del 23 al 30 de abril se celebra la 20ª Semana de Vacunación en las Américas, en Uruguay, bajo el hashtag #DateLasVacunas.

En el marco de la 20ª Semana de Vacunación en las Américas, el Ministerio de Salud Pública desde la unidad de inmunizaciones, llevará adelante múltiples actividades tanto académicas como de difusión de la importancia de las vacunas con el con el objetivo de visibilizar y tomar consciencia al respecto.

Se trata además, de una oportunidad para no sólo “poner a las vacunas en la agenda pública” sino para “chequear que los Certificados de Esquema de Vacunación tanto de los niños como de los adultos estén al día”, destacó Gabriel Peluffo, director de la unidad.

La vacunación constituye una de las estrategias de prevención primaria de salud pública más eficientes y de mayor beneficio.Las vacunas previenen enfermedades que, en ausencia de la inmunización, podrían causar graves problemas de salud, discapacidad o incluso la muerte.








En 1982,mediante la Ley 15.272, se crea en Uruguay el actual Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) quese trata de un programa de alcance nacional que incluye la obligatoriedad de las principales vacunas contra enfermedades infecciosas e inmunoprevenibles.

En Uruguay las vacunas obligatorias se administran de forma gratuita y universal en todos los puestos de vacunación del país, tanto estatales como privados, independientemente del prestador del que la persona sea usuaria, lo que facilita y promueve la accesibilidad y el cumplimiento de la obligatoriedad.

Las altas tasas de cobertura vacunal, superiores al 95 % y sostenidas en el tiempo, se traducen en un alto grado de control de enfermedades prevenibles, han contribuido a relevantes logros sanitarios como la erradicación de la polio, el tétano del recién nacido y la difteria en el país, y colocan a Uruguay a la vanguardia en materia de vacunación de las Américas.  

El Certificado Esquema de Vacunación (CEV) ha tenido múltiples incorporaciones desde su creación. Comenzó en 1982 con ocho vacunas contra las principales enfermedades inmunoprevenibles en la infancia (tuberculosis, poliomielitis, difteria, tétanos, tos ferina, sarampión, rubéola y paperas)pero hoy, referentes de la unidad de inmunizaciones del ministerio hacen hincapié en que las vacunas no son solo para los niños sino que deben administrarse, muchas de ellas en diversas dosis,y a lo largo de toda la vida.

Para optimizar la protección y asegurar la efectividad y seguridad de la estrategia de vacunación, es fundamental no solo que los niños y los adultos reciban las vacunas que integran el esquema de vacunación, sino que lo hagan oportunamente, es decir, en el tiempo que éste lo determina. Para ello resulta clave consultar y chequear el esquema de vacunación con el médico tratante cada vez que se acuda a la consulta de rutina.

La unidad de inmunización del ministerio decidió rediseñar el esquema de vacunación “siguiendo los criterios establecidos por el Programa Nacional de Vacunaciones (PNV) y el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI)”, teniendo en cuenta que la última actualización fue en 2020, explica Peluffo.

El rediseño del esquema busca visibilizar de forma clara, precisa y sistematizada cuáles vacunas deben administrarse en cada etapa de la vida, quiénes deben recibirlas y cuáles están contraindicadas de acuerdo a los lineamientos determinados por el Programa Nacional de Vacunación vigente. 





Las principales modificaciones del esquema de vacunas se centran en plasmar gráficamente que la segunda dosis de la vacuna contra sarampión rubeola y paperas (SRP) se administra a los 15 meses y no a los 5 años como ocurría hasta el 2019, y que la vacuna doble bacteriana (dT) tiene una dosis de refuerzo que deben recibir los adultos a los 45 y a los 65 años.

La edición más evidente, sin embargo, es la incorporación en un esquema aparte, específico y puntual, de vacunación para situaciones especiales organizado por condición médica y dirigido a distintos grupos de riesgo: embarazadas, personal de la salud,personas que padecen enfermedad renal o hepática crónica, cardíaca pulmonar, diabetes, VIH o cualquier otra enfermedad que se trate con medicamento inmunosupresor.

Dicho esquema de vacunación por condición médica detalla tanto las vacunas que deben administrarse estas poblaciones como aquellas que, prescripción médica mediante, con base en la condición de cada persona, estén contraindicadas.

El objetivo del esquema es que tanto las personas como el personal de salud en todos los niveles de atención, y específicamente quienes trabajan en los vacunatorios, cuenten con un documento práctico, claro y accesible en el que consultar para la toma de decisiones acertadas y oportunas, explicó Peluffo.

El esquema de vacunación por condición médica o en situaciones especiales contribuye a “no perder oportunidades de vacunación y no omitir ninguna vacuna, cuando están indicadas”, destacó el responsable de la unidad de inmunización de la cartera.