En Treinta y Tres, un hombre fue condenado a 13 años y medio de prisión por rapiña entre otros delitos.

En Treinta y Tres, un hombre fue condenado a 13 años y medio de prisión por rapiña entre otros delitos.

Como resultado de un juicio oral, un hombre fue condenado como coautor de un delito de rapiña con privación de libertad, un delito de violación de domicilio agravado y un delito de lesiones graves intencionales agravadas.

La Fiscalía Departamental de Treinta y Tres de 1º turno, a cargo de la fiscal Virginia Sigona, logró como resultado de un juicio oral, la condena de un hombre por un copamiento cometido el 31 de octubre de 2019 contra una vivienda de la mencionada ciudad.

A.M.C. fue condenado como coautor penalmente responsable de un delito de rapiña con privación de libertad (copamiento), un delito de violación de domicilio agravado y un delito de lesiones graves intencionales agravadas en concurrencia fuera de la reiteración, a la pena de trece años y seis meses de penitenciaría de cumplimiento efectivo con descuento de las medidas cautelares cumplidas.








En cuanto a los hechos, en horas de la noche del día 31 de octubre de 2019, dos hombres con sus rostros cubiertos y con chalecos de policía, ingresaron al domicilio de una pareja mediante violencia y amenazas de muerte con armas de fuego y los privaron de libertad.

En este sentido, una vez dentro de la vivienda maniataron a ambos con precintos y cinta pato, exigiéndoles que les entregaran dinero. Es así que el hombre les entregó el dinero que tenía en su billetera, pero los sujetos solicitaban más, manifestándoles que sabían que tenían más. Atento a ello y a solicitud de la víctima, le desataron las manos para que abriera la caja fuerte y lo llevaron hasta la misma existente en una de las habitaciones de la finca y tomaron de allí más dinero; por su parte tomaron también un arma de fuego.

Mientras, el ahora condenado, A.M.C. aguardaba en las afueras de la vivienda en un vehículo al menos otra persona.

En determinado momento, la víctima salió tras los individuos portando un arma de fuego y se produjo un intercambio de disparos entre esta y aquellos, quienes ya estaban fuera de la vivienda.





De esta forma uno de los disparos impactó al A.M.C., el cual resultó lesionado, motivo por el cual salió corriendo desde el automóvil con la cabeza cubierta, hechos que quedaron registrados en cámaras de videovigilancia de la zona.

Inmediatamente después, fue visto por testigos caminando con la cabeza descubierta y ya sin un buzo oscuro de manga larga que vestía momentos antes. Minutos después fue interceptado por un funcionario policial comenzando una persecución a pie hasta que C. fue perdido de vista cuando ingresó a un cañaveral existente en la zona.

En el recorrido realizado por C. en su huida, se localizaron rastros de sangre humana reciente, la cual fue relevada por personal de la Policía Científica, y cotejado el perfil genético en la base de datos registró una coincidencia con el código del hombre ahora condenado.

En tanto, los restantes hombres se dieron a la fuga en el mencionado vehículo, el cual fue hallado totalmente incendiado momentos más tarde.

El equipo fiscal contó con el apoyo de la Unidad de Litigación para la preparación de este juicio oral.