Hoy 25 de mayo de 2022 se cumplen 127 años de la consagración de la Catedral de Maldonado, y un hecho histórico vinculado a ella, ocurrido en la costa fernandina.

Hoy 25 de mayo de 2022 se cumplen 127 años de la consagración de la Catedral de Maldonado, y un hecho histórico vinculado a ella, ocurrido en la costa fernandina.

A 127 años de aquel 25 de mayo de 1895, el entonces obispo de Montevideo Mariano Soler y el presidente de la República Juan Idiarte Borda, consagraron la Catedral de Maldonado, hoy patrimonio histórico nacional.

Un poco de historia …

¿Coincidencia, misterio o milagro? La misma tarde del 25 de mayo de 1895 y terminada la ceremonia en Maldonado, media docena de barcos de la empresa de salvatajes de Antonio Lussich llegaba hasta las inmediaciones de la isla de Lobos, donde el lujoso vapor postal español Ciudad de Santander había encallado la noche antes envuelto en un espeso banco de niebla. El Santander era el buque mercante insignia de la Compañía Transatlántica, perteneciente a Claudio López Bru, segundo Marqués de Comillas y uno de los hombres más ricos de la España de aquellos tiempos.








Al encallar, su popa de hierro fue cortada como con un abrelatas por las rocas y el agua comenzó a inundar las bodegas y la sala de máquinas. Transportaba 309 pasajeros y 116 tripulantes. Las escenas de pánico que se vivieron a bordo luego del cimbronazo pudieron ser dominadas, en parte, por su capitán Antonio García y la tripulación, quienes comprobaron y —así se lo trasmitieron a los pasajeros— que si bien el barco había sufrido daños, se mantendría a flote por varios días.

Contaba con una capilla importante, presidida por una imagen de la Virgen del Carmen, protectora de los navegantes. Cuentan que cuando Lussich y sus hombres llegaron se encontraron con que muchos de los pasajeros y algunos tripulantes estaban rezando ante la santa de manto celeste.

«He prometido a la Virgen que si nos salvamos, si nadie muere, entregaré su imagen a la iglesia más cercana», le dijo García a Lussich. «Tendrá que cumplir con su promesa», expresó Lussich conmovido y convencido por la escena.

El trasbordo de los pasajeros a los buques Temerario, Huracán y Stefanía insumió toda la jornada. Al día siguiente, el 26 de mayo, el pasaje completo del Ciudad de Santander desembarcaba a salvo en Montevideo. En el barco quedó su capitán, la tripulación y Lussich y sus hombres que, durante varios días, hicieron el alije de la carga y mercaderías. El capitán García, mantuvo hasta sus últimos momentos la esperanza de poder recuperar al Ciudad de Santander de su varadura; pero los daños eran muy importantes y el barco se hundía lentamente. Lo último que sacaron fue la imagen de la Virgen del Carmen, la llevaron envuelta en el mantel que cubría la mesa del altar. Tres días más tarde y desde Montevideo, García le escribía un largo informe al Marqués de Comillas en el que además le comunicaba su decisión de cumplir con su promesa.





El padre Pedro Podestá, le envió también una carta al Marqués de Comillas en la que decía: «¿No será que la Virgen quiere cumplir los deseos y promesas de sus hijos los Reyes y presentándose a las puertas del Templo recién terminado, se hace aquí milagrosa salvando a los náufragos diciéndonos: Habéis terminado mi casa, abridme las puertas, dejadme entrar…».

Meses más tarde, el Huracán, el Emperor y el Cacique, de la compañía Lussich, con don Antonio y el capitán García a la cabeza y el barco de Guerra Artigas de la Marina uruguaya, integraron la flota que transportó la imagen de la Virgen de Montevideo a Maldonado junto a unos 500 feligreses. Casi todo el pueblo participó en la ceremonia. Desde entonces, la Virgen del Carmen preside el altar mayor de la Catedral.

Fuente: Parroquia San Fernando